Un terrible homicidio ha conmocionado a la comunidad de Brasil. El crimen ocurrió durante una celebración con fuegos artificiales, la cual fue organizada por la víctima, un hombre llamado Francisco Nicolás Lopes, 38 años de edad. De acuerdo con reportes oficiales, al momento de los hechos, el hombre se encontraba celebrando con su familia que su madre había salido victoriosa de su batalla contra el cáncer de mama. Sin embargo, los festejos terminaron cuando un sujeto, de 74 años de edad, lo asesinó a sangre fría. 

El caso tuvo lugar el pasado 2 de enero en el municipio São Bernardo do Campo, en São Paulo. Según información de medios locales, en los festejos se encontraban presentes la hermana de la víctima, su sobrino de 9 años, su hermano y un amigo, todos estaban reunidos para celebrar que la madre de Francisco Nicolás había logrado superar el cáncer de mama, no obstante la celebración no resultó como habían imaginado y terminó en una tragedia. 

El homicida acudió al domicilio de la víctima con un arma. Foto: especial.

“Mi mamá apenas podía levantarse de la cama y salió de la quimioterapia por otros medicamentos. Mejoró mucho y nos alegramos por eso. Fue una mejoría absurda y hasta se levantó de la cama. La mamá de mi amiga que estaba con nosotros tiene el cáncer también, pero avanzado. Solo queríamos jugar con los niños después de que se cumpliera el año”, sentenció Juliana, hermana de la víctima, ante medios brasileños.

De acuerdo con la hermana de la víctima, los hechos comenzaron cuando ella y su hermano comenzaron a lanzar fuegos artificiales para conmemorar que su madre estaba mejorando de salud; dicha acción causó la molestia de uno de sus vecinos quien acudió al domicilio para pedirles que se detuvieran. Juliana aseveró que cuando escucharon la molestia del vecino comentaron que dejarían de jugar con pirotecnia, pero el agresor estaba demasiado molesto y lejos de dejar el problema de lado, saco un arma y disparó contra Francisco Nicolás

El agresor disparó contra la víctima a pesar de que le aseguraron que detendrían el ruido. Foto: especial.

“Disparó, dio media vuelta y se alejó. Pensé que los iba a matar a todos y entramos corriendo a la casa”, detalló Juliana. Agregó que el asesino no era una persona fácil de tratar y que llevaba tiempo teniendo problemas en el vecindario: “lo conocíamos, le compró el terreno a mi mamá hace como 12 años, era nuestro donde vive. Era una persona súper ignorante, siempre amenazaba a todos. Pero hasta entonces no nos importaba, cada uno tenía su vida, nadie seguía llamando”, sentenció

Fuente: Excelsior