Los días 14 y 15 de enero, la comunidad católica se congrega para festejar al Santo Patrono «Señor de Esquipulas» con la tradición y fe que se realiza desde hace más de 100 años.

Con fervor, los fieles agradecen las bendiciones recibidas, con la imagen que va a bordo de un catamarán, luego sigue la vestida de la imagen y la santa misa, para posteriormente realizar la procesión por la laguna que atraviesa la ranchería “Reforma” Segunda sección.

En el recorrido, los participantes llevan los animales, despensas y diversos productos que se han donado para ser vendidos a bajo costo; el recurso recaudado es para beneficio de la ermita.
En este 2023 se cumplen 103 años de haberse conformado como una comunidad que surgió con el nombre de “Santa María”, pero que, durante la administración del gobernador Tomás Garrido Canabal, se le cambió el nombre.

Según relatos de los habitantes, en 1932, el señor Inocente Segura acudió por la madrugada al domicilio del señor José Jesús Selván Magaña, quien en su canoa proveniente del puerto de “Chiltepec” del municipio de Paraíso, llevó tres imágenes de santos que le fueron entregados por una señora para resguardarlos, y evitar que fueran incineradas como parte de la campaña antirreligiosa emprendida por el gobernador Tomás Garrido.

Aunque por varios años desconocieron el nombre de los santos, estos provenían de la iglesia de “Esquipulas”, ubicada en la capital tabasqueña, donde actualmente está el parque Hidalgo, sobre la avenida “27 de Febrero”.

Don José Jesús Selván y su familia alojaron a los santos junto a una imagen de la virgen de la Providencia, pero al año siguiente, el comisario de la comunidad los reunió y les notificó que debían entregar todas sus imágenes religiosas.
Al final se llegó al consenso de que cada familia conservara una, mientras que el resto debió cederse para ser quemada.
Don José Jesús decidió resguardar la imagen del “Señor de Esquipulas” -envuelta en una sábana-, la llevó a unos manglares que estaban a la orilla de la laguna “Pomposú”, y periódicamente la visitaba para asegurarse que no fuera descubierta. Permaneció oculta en ese lugar hasta 1938.


Ya con Tomás Garrido fuera del gobierno, se reactivaron las actividades religiosas, pero el temor los continuaba asolando y nadie quería prestar su casa para realizar rezos.


Este no fue el caso de don José Jesús Selván, quien recibió a sus vecinos, y estos se percataron de la imagen; poco a poco el grupo fue creciendo y ya no entraban en la casa, por lo que los hermanos Selván decidieron donar el terreno donde se erigió la ermita que permanece en la actualidad.


No obstante, fue hasta 1952, después de haberse entregado la imagen, cuando el párroco Víctor García reveló que esa era del “Señor de Esquipulas”, y ese mismo año lo nombró patrono de la comunidad.
En 1984, en agradecimiento por las bendiciones recibidas, la cooperativa pesquera tuvo la idea de sacar el santo a pasear por la laguna, una tradición que la comunidad decidió adoptar y se convirtió en una fiesta de fe.


Fuente: “Brilla Tabasco”.