Desde Comalcalco, la gran Perla de la Chontalpa y uno de los bastiones del movimiento progresista en Tabasco, comienza a empujarse fuerte una oferta política distinta, un proyecto en el que caben todos y en el que todos comparten la misma visión.

Garantizar la continuidad del proceso de transformación iniciado en el estado desde 2019, pero sobre la base de la unidad, no de la confrontación entre hermanos del mismo ideal, no de la estridencia, es la consigna. Y a eso le apuestan; para eso están decididos a trabajar codo a codo.

Es domingo 8 de enero, y un encuentro de amigos, muchos amigos, de distintos colores, aunque con el mismo objetivo, perfila la ruta y aglutina apoyos en torno a la figura de un personaje que, desde el escenario nacional, afianza su presente y construye su futuro con trabajo y resultados a favor de Tabasco.

En medio del bullicio, el maestro de ceremonias arroja más luces sobre el indicado. “Él es de los políticos que admiramos, gente joven, preparada, capaz. Que bueno que Jaime sume entre sus amistades al diputado federal Manuel Rodríguez González”. En automático, suenan los aplausos.

Y es precisamente el festejo del cumpleaños de Jaime Hernández Córdova, con familiares y amigos, donde se formaliza el respaldo de cientos de comalcalquenses a Manuel Rodríguez, a quien consideran no sólo fundador, sino uno de los constructores del morenismo en tierras tabasqueñas.

‘Manuel es un hombre comprometido con el país’, machaca el afamado Chin Chun Chao, en su hogar, en la capital del cacao, en la tierra del petróleo. Jaime “es muy solidario”, le devuelve la cortesía el dos veces diputado federal.

Reconoce en Córdova Hernández la gran personalidad que hace amistad por todos lados, que es muy solidario; “me siento muy contento de su invitación, de estar aquí, y de saludar personalmente a muchos amigos”, recalca.

Al referirse al cumpleañero, otro invitado a la comilona, Sebastián Granier Burelo, secretario de Bienestar del gobierno estatal, también suelta buena vibra para Jaime Córdova, a quien identifica como ‘un hombre que da aprecio todos los días”.

En el intercambio de parabienes, el popularmente conocido Grabur admite haber pedido permiso para sumarse al convite. ‘Lo consulté, y me dijeron: adelante’.

Reflexiona que de la vida hay un tiempo que parece derrota, pero que de eso ha aprendido, “que de las derrotas y caídas hay que levantarse”. “La amistad de Jaime no se construye de la noche a la mañana, tiene muchos amigos”, remata.

Ese es el escenario. Más de 200 personas, entre familiares, vecinos, amigos de varios municipios, como Moisés Palma, de Paraíso, y Minerva Ocaña Pérez, de Cunduacán, que también están presentes con el regalo, con el fuerte abrazo, con el recuerdo de experiencias, y con el propósito mutuo de seguir construyendo la transformación con unidad.