Un ataque de hombres armados dejó al menos siete personas muertas en el municipio de Coyuca de Catalán, Guerrero, este sábado 11 de diciembre. Ante ello, ciudadanos bloquearon la carretera federal Zihuatanejo-Acapulco para exigir a las autoridades y estatales seguridad.

Reportes de la prensa local detallaron que hombres armados irrumpieron en la comunidad El Durazno, donde sacaron a personas de sus casas por la fuerza.

El medio local el Sol de Acapulco detalló que las personas fueron reunidas en una escuela primaria y fueron ejecutados, a la vista de pobladores que fueron llamados a la zona para presenciar la agresión.

Imágenes difundidas por los medios locales muestran que los cuerpos quedaron tendidos sobre el pavimento.

También explicaron que muchos de los pobladores de la comunidad no estaban presentes debido a que la mayoría acudió a una fiesta en otra localidad.

Bloqueo en la carretera federal Zihuatanejo-Acapulco

Alrededor de 150 habitantes cerraron con camiones de turismo la carretera federal Zihuatanejo-Acapulco para exigir que se dé seguridad a la población y que los cuerpos de las víctimas del ataque en El Durazno sean retirado por el Servicio Médico Forense (Semefo). La protesta se mantiene desde las 11:00 horas de este domingo.

El diario local El Sur detalló que los pobladores solo se deja pasar a servicios de emergencia, por lo que varios automovilistas quedaron varados en medio de la protesta, entre la que se encuentra Azucena Rosas García, comisaria ejidal de El Durazno.

A su vez, la SSP informó que su titular de esa dependencia, Evelio Méndez Gómez, arribó a la comunidad y mantiene diálogo con los pobladores.

Hasta el momento, las autoridades no han dado una versión ni un saldo oficial de la agresión en El Durazno.

Por la noche de ayer, la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero informó que personal de la Policía Estatal en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina y Guardia Nacional realizaron un despliegue a la localidad de la región de la Tierra Caliente, luego del reporte del ataque al número de emergencia 911.

Fuente: PULSO