El número de casos de Covid-19 tuvieron un importantes incremento en las últimas semanas en distintas partes del planeta a causa de dos nuevas subvariantes de ómicron. Se trata de la XBB, conocida como la “pesadilla”, y la BQ.1, bautizada como “perro del infierno”.

Ambas son las causantes del brote en el mundo visualizado en la segunda mitad de octubre. Estas subvariantes evaden la mayoría de los anticuerpos que se formaron tras las vacunas y las infecciones de anteriores variantes de Covid-19, esto fue revelado por una investigación publicada en la revista Nature.

Es importante mencionar que hasta el 70 por ciento de la población mundial ya cuenta con  al menos una vacuna contra la enfermedad, sin embargo, la comunidad científica tiene una fuerte preocupación en la falta de refuerzos en países de África.

En este continente en la mayoría de los países sólo entre el 6 y el 24 por ciento de personas de su población cuenta con alguna vacuna. La llegada de las nuevas subvariantes XBB y BQ.1, podrían ser el detonante de rebrotes importantes en la región.

Imagen ilustrativa de Covid-19 pesadilla. Foto: Especial.

¿Cuáles son las diferencias entre ambas subvariantes ?

Las diferencias entre las variantes tienen que ver con las regiones en que han provocado brotes de la enfermedad, ya que la BQ.1 tiene mayor presencia en Estados Unidos y Europa, mientras que XBB tiene un mayor impacto en Singapur e India y en otras regiones de Asia. El problema más latente es que se unan en algunas regiones del planeta y provoquen una “sopa” de variantes Covid-19.Imagen ilustrativa de «Perro del infierno». Foto: Especial.

Al estar contagiado del “Perro del Infierno” o «Pesadilla», la persona presentara:

  • Fatiga.
  • Dolor de garganta.
  • Tos.
  • Secreción nasal.
  • Congestión.
  • Diarrea.
  • Malestar general.
  • Fiebre.
  • Dolor de cabeza.
  • Pérdida del gusto y olfato.
  • Cuerpo cortado y ahogo.

Algunas personas llegan a presentar taquicardia, afonía y pérdida del apetito. Es importante recordar que el Covid-19 tiene un proceso de incubación de dos a tres días y el virus puede transmitirse de un día a dos antes de empezar a presentar síntomas y hasta dos o tres días después de presentar los indicativos de la enfermedad.

Fuente: Excélsior