El presidente chileno, Gabriel Boric Font, observó que la mayoría de los gobiernos de “corte progresista” que han llegado al poder recientemente en América Latina lo ha logrado mediante “elecciones estrechas”, y advirtió que “las fuerzas de aquellas organizaciones que niegan a la ciencia, que descreen de la crisis climática, que parecieran no tener convicciones profundas en la democracia, siguen siendo real”.

“Es algo que tenemos que hacer frente y pensar en una estrategia para hacerle sentido a nuestros pueblos. Al final la democracia se sustenta en la medida en que le haga sentido al pueblo”, recalcó el joven mandatario, quien triunfó en las elecciones presidenciales de diciembre pasado con más de 10 puntos de ventaja sobre su rival de ultraderecha, José Antonio Kast.

“La democracia no es algo que esté dado. La democracia en el mundo está en riesgo, y es nuestro deber fortalecerla”, agregó Boric desde Palacio Nacional, durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien lo recibió hoy en México.

Durante la conferencia de prensa emergió el tema de la atropellada elección para la dirección general del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en la que los gobiernos de México, Argentina y Chile presentaron candidaturas individuales, que fracasaron ante la de Brasil.

Preguntado al respecto, Boric recalcó que de haber existido un diálogo como el de hoy con México “hubiese sido más fácil ponerse de acuerdo en estos temas”; momentos después, sostuvo que su gobierno tiene una “relación seria y estable” con los organismos financieros internacionales, la cual es producto de una “política fiscal responsable de largo plazo”.

El tono del chileno resultó mucho más medido que el de López Obrador, quien minutos antes había criticado abiertamente a estos organismos internacionales, pues los acusó de endeudar a los gobiernos de la región e influir en los procesos internos de los países, especialmente en Argentina, donde aseveró que “apostaron a la reelección de (Mauricio) Macri”.

De hecho, Boric refrendó la necesidad de fortalecer la integración latinoamericana y de reivindicar el lugar de Chile en la región. Para ello, insistió en la necesidad de los organismos regionales como la CELAC, la UNASUR y la Organización de los Estados Americanos (OEA), aunque en el caso de esta última sostuvo que “requiere de modificaciones importantes”, una postura compartida con el gobierno de López Obrador.

“Es algo que va a estar en nuestra agenda y lo vamos estar conversando con el presidente López Obrador, con el presidente (Gustavo) Petro y con el presidente Lula”, dijo el chileno, en referencia a los recién electos presidentes de Colombia y Brasil, ambos líderes de izquierda progresista.

Respecto a la cancelación repentina de la cumbre de la Alianza del Pacífico en la Ciudad de México, debido a que el congreso de Perú no autorizó al presidente Pedro Castillo a salir del país, Boric indicó que recibirá a Castillo en Chile la próxima semana, y juntos analizarán opciones para concretar la reunión internacional entre los gobiernos de México, Chile, Colombia, Perú y Ecuador, pues López Obrador descartó la posibilidad de llevar a cabo un encuentro virtual.

Durante el mensaje a medios y la conferencia de prensa posterior, de casi una hora, el mandatario chileno desató unas sonrisas en el público, cuando tomó la palabra después de una disertación de 10 minutos que ofreció López Obrador en respuesta a una pregunta. “Ya entendí por qué las conferencias en México duran tanto tiempo; entre la energía del presidente y las preguntas que dan para una tesis de respuesta es difícil ir al grano”, comentó Boric.

Fuente: PULSO