La alta inflación en México ya es más que una realidad, últimamente se ha convertido en una pesadilla. Los altos precios de los bienes y servicios están haciendo imposible que las personas en México puedan medianamente subsistir, ya no es el hecho de ir a un restaurante caro, que ahora está más caro, es que hacer un super con los elementos indispensables y básicos cuesta hoy tres veces más de lo que costaba hace menos de un año, compramos menos. 

Como si de una bola de nieve se tratara, la alta inflación y la crisis económica están agarrando cada vez más fuerza, más velocidad y parece que a su paso se están llevando cada vez más personas por delante.

La inflación anual se ubica hasta el mes de agosto en 8.62%, es la tasa de inflación más alta desde que en julio del año 2000 alcanzó el 9.12%. Hoy, a una buena parte de la población mexicana le está costando mucho tratar de llevar el ritmo de vida y consumo que estaba llevando hasta hace algunos meses.

Compras del super, las más golpeadas por la inflación

El super parece que ya no rinde igual, el aguacate, la carne, la leche, los huevos, los cereales, el pan, todo preocupa a las personas porque ya no alcanza, incluso el producto nacional por excelencia, la tortilla, que en enero costaba $18.72 pesos el kilogramo, ahora mismo cuesta $20.99 pesos, lo que quiere decir que también se ha visto aumentado hasta en un 12 por ciento. Pero no es solo la comida, las salidas al cine, comprar ropa, comprar un café, un taco, cosas que antes eran de rutina para muchos ahora parece que se están convirtiendo en un auténtico lujo.

Los estudiantes, sin duda alguna, también se ven fuertemente afectados por la crisis, pues al subir los precios de todo, muchos de ellos tienen que medir mucho más cómo administran su dinero, posiblemente privándose de vez en cuando de un café, de un cigarro, que también subió hasta tres pesos o simplemente de un desayuno básico para los madrugadores o un fast food o las idas a la café. La gasolina también se ha disparado exponencialmente hasta el punto de que muchos de ellos prefieren tomar el transporte público, rotarse con algún compañero, usar bicicleta o si pueden, llegar caminando. 

Alternativas para combatir la inflación

En un sondeo entre estudiantes universitarios, muchos han recortado gastos, traen su tupper con comida, su botella de agua, su café, van menos al cine y a los conciertos y ya ni hablar de salidas de fin de semana, se han recortado al mínimo. Para los optimistas el año cerrará cercano al 9 por ciento de inflación y el año próximo comenzará a descender. Solo el tiempo dirá hasta cuándo se seguirán viendo aumentados los costos, pero lo que está claro es que en, en este momento, mucho mexicanos no están para ningún tipo de gasto superfluo o de entretenimiento.

Fuente: Heraldo de México