Hoy parecería increíble que alguna vez alguien pensó en convertir a Derrick Henry en linebacker. En el colegial con Alabama, los coaches no creían que alguien tan grande pudiera convertirse en un corredor efectivo. La razón imperó y hoy este chico tiene a los Titanes de Tennessee a un triunfo del Super Bowl.

Las 195 yardas que corrió Henry el sábado en el triunfo ante los Cuervos por 28-12 representan el tercer juego al hilo que Henry registra al menos 180 yardas. Ningún jugador desde que la NFL se fusionó en 1970 había logrado eso.

Henry lo ha conseguido en gira y en playoffs, ante Patriotas y Cuervos, contra dos de las mejores defensivas de la temporada; además, en cada partido, su quarterback ha lanzado menos de 100 yardas.

Eso simplemente continúa diciéndonos la clase de jugador que es, lo especial que es”, dijo el guardia Rodger Saffold. “Espero que la gente sepa que no podemos dejar ir a un jugador así”.

Henry está en el último año de su contrato con los Titanes, y sus números esta temporada aseguran que alguien le dé un jugoso contrato multianual, pese a que los equipos de la NFL recientemente se resisten a ofrecerle a un corredor un acuerdo por varias temporadas, a largo plazo, debido al castigo que reciben en esa posición los jugadores. Algunos son renuentes a invertir en alguien cuya carrera en la Liga no se perfila par ser larga.

Un consejo para los Titanes: no le piensen tanto con ésta: no hay que analizar mucho para ofrecerle algo bueno a este muchacho de 26 años”, escribió Gentry Estes en su artículo en el diario The Tennessean.

En el duelo de comodines, Henry les corrió 182 yardas a los Pats; previamente, en el último encuentro de la campaña regular, ante los Texanos de Houston, corrió para 211.

Este domingo, los Titanes enfrentan en la Final de Conferencia a los Jefes de Kansas City.

Fuente:Excelsior.