El papa Francisco denunció este viernes la explotación de la mujeres y su consideración en algunos ámbitos de la sociedad como meros objetos, en la homilía de su cotidiana misa matutina en la capilla de su residencia, la Casa Santa Marta.

Francisco recordó que descartar a la mujer «es un pecado contra Dios Creador», porque sin ellas, «los hombres no podemos ser imagen y semejanza de Dios», se lee en la transcripción de la misa publicada en una pagina web de información del Vaticano.

Denunció que «en los programas de televisión, revistas, periódicos, vemos a las mujeres como un objeto de deseo, de uso; como en un supermercado».