El esfuerzo para localizar 12 niños y su entrenador de futbol que llevan desaparecidos una semana en una cueva en Tailandia, se aceleró el sábado, ya que la disminución de lluvias bajó la inundación en el sistema de cavernas, y más expertos del mundo se sumaron a la misión de rescate.

La búsqueda en la provincia norteña de Chiang Rai ha sido lenta, en gran parte porque la inundación impide el paso de los rescatistas a las cámaras para adentrarse más a la cueva.

Bombear agua no ha solucionado el problema, así que se ha aumentado la búsqueda de otras entradas en las laderas que sirvan como puerta trasera para las áreas bloqueadas en donde podrían estar refugiados los desparecidos.

Las autoridades expresaron la esperanza de que el grupo haya encontrado un lugar seco en la caverna para esperar y que sigan con vida.

Los niños, entre 11 y 16 años, y su entrenador de 25 años, entraron a la cueva Tham Luang Nang Non al finalizar un partido de futbol el 23 de junio, pero las casi constantes lluvias han entorpecido su búsqueda.