Es indispensable una política migratoria para atender a niños en la frontera norte, ya que, de no hacerlo, estos menores de edad podrían convertirse en «carne de cañón» del crimen organizado, como los llamados «niños de circuito», usados para traficar personas.

Así lo advirtió Eunice Rendón Cárdenas, coordinadora de Agenda Migrante, quien recordó que en julio próximo vence el plazo que impuso la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en una recomendación al DIF, para mejorar la atención a este grupo poblacional.

Dijo que el gobierno del estado de Chihuahua está implementando una estrategia en este sentido, que podría ser tomada como modelo para otras entidades que comparten el problema. Aseguró que podría servir para que el DIF atienda la recomendación que en esta materia emitió la CNDH y cuyo cumplimiento está ordenado para julio próximo.

En todo caso, se trata de un tema complejo que debe atender a diversos grupos como los menores no acompañados, los niños que vienen de retorno, aunque hayan nacido en Estados Unidos, mismos que son víctimas de la delincuencia organizada y quienes son entregados a ellos por sus propios padres.

Para ello se requiere de una política pública en materia migratoria, no sólo diferenciada, sino focalizada y con recursos etiquetados para hacer frente al problema.