Vía: Excelsior

Planteado como un programa estrella en el sexenio del presidente Felipe Calderón, la Cédula de Identidad Ciudadana tiró a la basura tres mil 100 millones de pesos, y lo único que dejó fueron 1.6 millones de micas que llevan seis años almacenadas en instalaciones de la Secretaría de Gobernación.

Pese a que desde los primeros meses después del arranque del proyecto, en 2009, el Congreso ya ponía énfasis en revisarlo, e incluso planteaba su cancelación, el gobierno del entonces presidente Felipe Calderón y sus secretarios de Gobernación Francisco Gómez-Mont Francisco Blake se empecinaron en continuarlo, según se muestra en el Libro Blanco Proyecto: Cédula de Identidad Ciudadana, y datos proporcionados por la Segob en una solicitud de acceso a la información.

En 2009 se gastaron 396 millones 733 mil 717 pesos, que sirvieron para llevar a cabo los procedimientos de licitación y de adjudicación directa para contar con la infraestructura necesaria que permitiría el registro de toda la población del país, calculada en ese entonces en 115 millones de habitantes.

Dentro de esos gastos estuvieron los contratos firmados con Talleres Gráficos de México y el gobierno signó acuerdos con Axtel, Unisys México, Crypto AG y Smartmatic International Holding.

Según la administración federal anterior, a finales de 2009 comenzaron a aparecer las primeras “incertidumbres”; el Congreso de la Unión le pidió abstenerse de implementar, instrumentar y aplicar cualquier medida tendiente a la expedición de la Cédula de Identidad Ciudadana.

Sin embargo, según el Libro Blanco, “legalmente resultaban inatendibles para suspender el programa debido a que el mismo no derivaba de una decisión de carácter discrecional, sino que era consecuencia de un mandato legal”.

En el exhorto, el Legislativo afirmaba que el Ejecutivo trataba de fundamentar su aplicación en una ley que databa de 1992 y nunca había aplicado. Pese a ello, el gobierno calderonista siguió con su insistencia en la cédula y para 2010 se ejercieron 531 millones 396 mil 447 pesos.

Dentro de ese gasto se autorizaron recursos destinados a inversión física para la adquisición de equipo de registro biométrico y de encriptación, partida presupuestal 5206 “Bienes informáticos”, por un monto de 216 millones 287 mil 817 pesos.